Cayó “EL 20” PESADO JEFE de la CHAPIZA; Reportan ABATIDOS
Golpe estratégico en Sinaloa: Cae “El 20”, jefe regional de Los Chapitos tras un sangriento operativo y enfrentamiento en Mazatlán
En una operación de alto impacto que combinó la presión táctica en zonas urbanas y rurales del estado, fuerzas federales y estatales lograron la captura de Adrián Antonio Pérez Avendaño, alias “El 20” o “El General”, considerado uno de los operadores más pesados y veteranos de la facción del Pacífico.
MAZATLÁN, Sinaloa — Las estructuras de liderazgo de la facción criminal conocida como Los Chapitos sufrieron un revés contundente la semana pasada, luego de que las corporaciones de seguridad confirmaran la detención de uno de sus mandos regionales más recalcitrantes y experimentados. Se trata de Adrián Antonio Pérez Avendaño, ampliamente identificado en los organigramas delictivos como “El 20” o “El General”, cuya caída se consumó durante un operativo estratégico en el municipio de Villa Unión, Sinaloa.
La captura de este presunto capo no ocurrió en el vacío; es el resultado directo de una espiral de violencia que sacudió horas antes las calles del puerto de Mazatlán, culminando en un enfrentamiento a balazos, patrullajes de contención y un despliegue de fuerzas de seguridad que puso en evidencia el nivel de confrontación que impera en la región noroeste de México.
El enfrentamiento en Lomas de Monterrey: El preludio de la caída
La secuencia de eventos que llevó a la captura de “El 20” comenzó a gestarse en las inmediaciones del sector Lomas de Monterrey, en Mazatlán. En esa zona urbana, elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) se toparon de frente con células armadas que operaban bajo las órdenes directas de la estructura de Pérez Avendaño.
Lo que inició como un patrullaje de rutina escaló rápidamente a un intercambio de fuego nutrido. Los civiles armados intentaron repeler la autoridad de los uniformados, desatando momentos de pánico entre los vecinos de la zona. Tras el cese al fuego, el saldo oficial del enfrentamiento arrojó:
Dos presuntos delincuentes abatidos en el lugar de los hechos.
El aseguramiento de un arsenal de alto poder, incluyendo armas largas de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
Equipo táctico diverso, chalecos balísticos y cargadores abastecidos.
El decomiso de un vehículo con reporte de robo vigente, el cual era utilizado por la célula criminal para sus desplazamientos en la zona urbana y rural.
Los indicios recabados en la escena del tiroteo, combinados con labores de inteligencia militar y ministerial, permitieron a las autoridades trazar la ruta de escape y ubicar el paradero del cabecilla regional, quien se encontraba refugiado en las inmediaciones de Villa Unión.
La captura de “El 20”: Cayó con la plana mayor delictiva
Horas después del choque armado en Mazatlán, un cerco táctico coordinado permitió ubicar y someter a Adrián Antonio Pérez Avendaño. Al momento de su detención, el capo se encontraba operando en la zona rural del municipio, siendo interceptado por elementos de seguridad federales y estatales sin que pudiera concretar una huida efectiva.
“Cayó con la verde bien puesta”, señalaban fuentes extraoficiales de seguridad al referirse al perfil curtido y de vieja guardia del detenido dentro de las estructuras del narcotráfico sinaloense, donde era considerado un operador sumamente violento y leal a los intereses de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El prontuario criminal de “El 20” es extenso y abarca algunos de los episodios más violentos en la historia reciente de la seguridad en Sinaloa:
El atentado contra militares en Culiacán (2016): Pérez Avendaño está plenamente fichado por haber participado activamente en la emboscada perpetrada contra un convoy del Ejército Mexicano en Culiacán en el año 2016, un ataque cobarde que dejó un saldo trágico de elementos castrenses caídos y que conmocionó a la opinión pública nacional.
Los Culiacanazos: Informes de inteligencia federal lo ubican también como un actor clave con participación operativa durante las dos jornadas violentas conocidas históricamente como los “Culiacanazos” (tanto la liberación forzada de Ovidio Guzmán en 2019 como los disturbios de su recaptura en 2023), coordinando bloqueos y ataques para proteger los intereses de la organización.
La coordinación federal y las fuerzas de élite en el tablero sinaloense
Este golpe estratégico ocurre en un momento donde las fuerzas armadas han redoblado sus esfuerzos mediante el uso de fuerzas especiales conjuntas, integrando la precisión de francotiradores, la movilidad de la Brigada de Fusileros Paracaidistas y las unidades de intervención de la Guardia Nacional. La captura de un objetivo del calibre de “El 20” demuestra que la inteligencia militar ha logrado penetrar los círculos de protección de los mandos medios y altos de Los Chapitos.
El impacto político y los reacomodos criminales inminentes
Los analistas en seguridad nacional advierten que la caída de un jefe regional con el peso histórico de Pérez Avendaño no pasará desapercibida en el frágil equilibrio del bajo mundo sinaloense.
Vacíos de poder: La neutralización de “El 20” abre un vacío operativo en el corredor que conecta a Mazatlán con los municipios serranos del sur y centro del estado, zonas clave para el trasiego de sustancias ilícitas y la operación de células de sicarios.
Ajustes internos: Es altamente previsible que se desaten disputas intestinas por el control de la plaza, o bien, movimientos de reacomodo por parte de facciones rivales que busquen aprovechar la desorganización temporal tras la pérdida de uno de sus mandos más pesados.
Perspectivas y el futuro judicial de Pérez Avendaño
Tras su captura, Adrián Antonio Pérez Avendaño fue puesto de inmediato a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) y trasladado bajo estrictos protocolos de seguridad hacia instalaciones ministeriales de alto rango, donde se definirá su situación jurídica por delitos del fuero federal, delincuencia organizada, portación de arma de fuego de uso exclusivo y los homicidios vinculados a las agresiones contra autoridades.
La detención de “El 20” se suma a la larga lista de golpes recientes contra las estructuras del cártel en el estado, enviando un mensaje de que las corporaciones federales continúan persiguiendo los hilos históricos de la violencia en el noroeste mexicano. Sin embargo, las autoridades se mantienen en máxima alerta ante posibles reacciones violentas de células subordinadas que intenten cobrar venganza o rescatar el liderazgo perdido en las zonas serranas de Sinaloa.