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PARTE 2: LA RESPUESTA QUE HAS ESTADO ESPERANDO YA ESTÁ EN CAMINO

DIOS DICE: “LLAMADA DEL CIELO — RESPONDE INMEDIATAMENTE” | Mensaje de Dios Para Ti Hoy

PARTE 2: LA RESPUESTA QUE HAS ESTADO ESPERANDO YA ESTÁ EN CAMINO

Mi amado hijo…

Ahora que has respondido esta llamada…

Quiero que entiendas algo muy importante.

No llegaste hasta aquí porque todo en tu vida sea perfecto.

Llegaste porque tu corazón necesitaba recordar una verdad.

Una verdad que quizás olvidaste en medio de las dificultades:

Nunca has estado solo.

Tus lágrimas fueron vistas.

Tus oraciones fueron escuchadas.

Tus batallas fueron conocidas.

Y aunque no hayas podido verlo…

Yo estaba trabajando.

Mi querido hijo…

Sé que hubo momentos en los que pensaste que nada estaba cambiando.

Oraste.

Esperaste.

Creíste.

Pero las circunstancias parecían permanecer iguales.

Miraste alrededor y pensaste:

“¿Será esta mi vida para siempre?”

“¿Alguna vez cambiarán las cosas?”

“¿Mis sueños todavía tienen una oportunidad?”

Pero escucha esto:

No confundas la espera con el abandono.

No confundas el silencio con la ausencia.

Muchas veces, las obras más grandes comienzan en lugares donde tus ojos todavía no pueden ver.

Yo conozco las batallas que ocurren dentro de tu mente.

Conozco esos pensamientos que aparecen cuando todo queda en silencio.

Conozco los miedos que intentas esconder.

Las preguntas que haces cuando nadie está cerca:

“¿Soy suficiente?”

“¿Podré superar esto?”

“¿Algún día volveré a sentir paz?”

Mi hijo…

No fuiste creado para vivir atrapado en el miedo.

Fuiste creado para caminar con valentía.

Fuiste creado para levantarte.

La temporada difícil que estás viviendo no es tu destino final.

El dolor que sientes hoy no define tu futuro.

El capítulo que estás atravesando puede ser complicado…

Pero solamente es un capítulo.

No es toda tu historia.

Mi amado hijo…

He visto cada sacrificio que hiciste.

Cada vez que elegiste ser bueno cuando era más fácil responder con enojo.

Cada vez que ayudaste a alguien mientras tú también necesitabas ayuda.

Cada vez que continuaste caminando cuando rendirte parecía más sencillo.

Nada de eso fue olvidado.

Cada acto de amor.

Cada oración silenciosa.

Cada pequeño paso de fe.

Yo lo vi todo.

Tal vez todavía no lo entiendes…

Pero las dificultades que sobreviviste construyeron algo dentro de ti.

Te dieron paciencia.

Te dieron compasión.

Te dieron una fuerza que antes no sabías que tenías.

La persona en la que te estás convirtiendo nació de todo aquello que superaste.

Mi querido hijo…

Ahora es tiempo de soltar algunas cosas.

Suelta el miedo al futuro.

Suelta el dolor del pasado.

Suelta la necesidad de controlar cada detalle.

Durante demasiado tiempo intentaste sostenerlo todo con tus propias manos.

Pero hay cargas que nunca fueron diseñadas para tus hombros.

Entrégamelas.

Permíteme llevar aquello que te está agotando.

No sigas mirando solamente aquello que perdiste.

No permitas que las heridas antiguas te hagan creer que tus mejores días quedaron atrás.

El mismo Dios que estuvo contigo ayer…

Ya está preparando tu mañana.

Hay oportunidades que todavía no has visto.

Hay personas que todavía no conoces.

Hay bendiciones que todavía no puedes imaginar.

Mi hijo…

A veces cierro puertas porque veo lo que hay detrás de ellas.

A veces retiro cosas porque están impidiendo tu crecimiento.

A veces permito una temporada de espera porque estoy preparando algo mayor.

No luches contra cada cambio.

No rechaces cada transición.

Algunas transformaciones no vienen para destruirte.

Vienen para convertirte en alguien más fuerte.

Sé que estás cansado de ser fuerte todo el tiempo.

Sé que has sonreído mientras sufrías.

Sé que has dicho:

“Estoy bien”.

Cuando en realidad necesitabas que alguien te abrazara y te dijera:

“No tienes que cargar esto solo”.

Pero conmigo no necesitas fingir.

No necesitas esconder tus heridas.

No necesitas aparentar perfección.

Ven con tu verdadero corazón.

Con tus dudas.

Con tus preguntas.

Con tus miedos.

Con tus sueños.

Mi amado hijo…

Quiero que construyas una conexión más profunda conmigo.

No solamente cuando necesites una solución.

No solamente cuando la vida se vuelva difícil.

Sino también en los momentos tranquilos.

Cuando despiertas.

Cuando trabajas.

Cuando descansas.

Cuando estás en silencio.

Invítame a formar parte de cada momento.

Porque no soy solamente la respuesta durante tus tormentas.

También soy la paz durante tus días tranquilos.

No soy solamente la voz que buscas cuando estás perdido.

Soy quien camina contigo en cada paso del camino.

Mi hijo…

Durante demasiado tiempo mediste tu valor con los ojos de otras personas.

Con sus opiniones.

Con sus críticas.

Con sus expectativas.

Pero quiero recordarte algo:

Tu valor nunca fue creado por las palabras de otros.

Tu identidad nunca dependió de la aprobación humana.

Fuiste creado con propósito.

No permitas que nadie te convenza de que tu historia terminó.

No permitas que un fracaso se convierta en tu identidad.

No permitas que una decepción se convierta en tu hogar.

Has caído antes.

Pero también te has levantado antes.

Y volverás a levantarte.

Mi amado hijo…

Hay restauración llegando.

No solamente en tus circunstancias.

Sino también dentro de tu corazón.

La paz que perdiste puede regresar.

La esperanza que enterraste puede despertar nuevamente.

La alegría que pensaste que desapareció puede volver.

Aquello que hoy parece roto puede convertirse en el lugar donde descubras tu mayor fortaleza.

Confía en mi tiempo.

Sé que esperar puede ser difícil.

Sé que no tener respuestas puede doler.

Pero recuerda:

Una semilla no se convierte en un árbol el mismo día que es plantada.

Primero crece bajo la tierra.

Primero desarrolla raíces.

Y aunque nadie pueda verlo…

El crecimiento ya está ocurriendo.

Mi hijo…

Las oraciones que hiciste en secreto no fueron ignoradas.

Las lágrimas que derramaste cuando estabas solo no fueron invisibles.

Los sueños que pensaste que habían desaparecido no fueron olvidados.

Estoy trabajando más allá de lo que puedes comprender.

Hoy quiero pedirte algo:

Elige la fe sobre el miedo.

Elige la esperanza sobre la desesperación.

Elige la paz sobre la ansiedad.

Elige creer que todavía existen capítulos hermosos esperando por ti.

No cierres esta llamada.

Mantente conectado.

Continúa escuchando.

Continúa caminando.

Porque te estoy guiando hacia un lugar donde tu corazón podrá descansar.

La tormenta no te destruyó.

La espera no te derrotó.

El dolor no te definió.

Sigues aquí.

Sigues creciendo.

Sigues convirtiéndote en la persona que fuiste creado para ser.

Mi amado hijo…

Levanta tu cabeza.

Da otro paso.

No temas el futuro.

Camina hacia él con confianza.

Porque no estás caminando solo.

Estoy contigo.

Siempre he estado contigo.

Y nunca te abandonaré.

CONTINUARÁ EN LA PARTE 3…

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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